sábado, 18 de abril de 2009

Inventario de lugares propicios al amor

foto: Selina

Son pocos.

La primavera está muy prestigiada, pero

es mejor el verano.

Y también esas grietas que el otoño

forma al interceder con los domingos

en algunas ciudades

ya de por sí amarillas como plátanos

el invierno elimina muchos sitios:

quicios de puertas orientadas al Norte,

orillas de los ríos,

bancos públicos.

Los contrafuertes exteriores

de las viejas iglesias

dejan a veces huecos

utilizables aunque caiga nieve.

Pero desengañemonos: las bajas

temperaturas y los vientos húmedos

lo dificultan todo.

Las ordenanzas , además, proscriben

la caricia (con excepciones

para determinadas zonas epidérmicas

_sin interés alguno_

en niños, perros y otros animales)

y el (no tocar, peligro de ignominia)

puede leerse en miles de miradas.

¿Adonde huir entonces?

Por todas partes ojos bizcos,

córneas torturadas

implacables pupilas,

retinas reticentes,

vigilan, desconfían, amenazan.

Queda quizá el recurso de andar solo,

de vaciar el alma de ternura

y llenarla de hastío e indiferencia,

en este tiempo hostil, propicio al odio.


Ángel Gónzalez

2 comentarios:

Derrick dijo...

nice blog.. interesting!

ourensan@ dijo...

Ángel González sempre é un acerto.

Noraboa polo blog, un descubrimentourensano.